Toma de Linares por O´Higgins

 

El 6 de abril de 1813 se produjo el primer hecho de armas al rendir los milicianos comandados por O”Higgins,  a un destacamento español acantonado en Linares, siendo ascendido por esta acción al grado de Coronel del Ejército.

El triunfo fue celebrado bajo un frondoso árbol, del fundo “Cuellar”, sector surponiente de la ciudad y se le llamó “El Peumo de la Gloria”, talado hace pocos años.

La “Toma de Linares” por el Comandante de Milicias Bernardo O”Higgins, ocurrida un 6 de abril de 1813, marca el primer hecho de armas frente a una avanzada del Ejército Español, que tuvo el naciente Ejército Chileno, cuyo Comandante en Jefe era el General José Miguel Carrera y Verdugo; hecho que consagran en sus obras los Historiadores Leopoldo Castedo, Jorge Inostroza , Jorge Valladares Campos y Jorge Ibáñez Vergara, entre otros autores y poco conocido por su trascendencia.

El Virrey del Perú Fernando de Abascal, en antecedentes de los problemas internos que habían en Chile, por la pugna del poder político y la carencia de instituciones que lo regularan, dejando todo al arbitrio de José Miguel Carrera y las Juntas de Gobierno que se formaban; emprendió la empresa de reconquistar esta Colonia.

“Era tal la situación de desbarajuste político, que Abascal llegó al convencimiento de que bastaba un pequeño cuerpo de Ejército para adueñarse de Chile, sin disparar un tiro, invistiendo de amplios poderes al Almirante Antonio Pareja”, según Castedo.

Pareja desembarcó en Chiloé con 1.400 hombres y fue reclutando fuerzas en Valdivia y Concepción, hasta llegar a Linares “con más de 5.000 hombres entre milicianos y partidas sueltas” (mismo autor).

En su marcha hacia Santiago, Pareja decidió acantonar al sur del Maule, sabiendo que el General José Miguel Carrera y su Ejército estaba en Talca, eligiendo el sector de Yerbas Buenas; dejando un destacamento en Linares a cargo de los animales destinados a la alimentación, para el transporte y pertrechos.

Informado de esta situación, Carrera encomendó a O”Higgins la misión de “cruzar el Maule sorpresivamente, caer sobre las patrullas realistas introduciendo en ellas el desconcierto y recoger a todos los milicianos de esa región, antes que sea tarde.” (Inostroza).

Según este mismo autor “en la noche del 5 al 6 de abril, Bernardo O”Higgins cruzaba el Maule por el vado de Bobadilla, con 14 Húsares de la Escolta de Carrera, 8 Dragones, 36 milicianos de Talca y 7 Oficiales de Concepción huyendo del avance realista.”

Según Jorge Inostroza, en el Tomo II de su obra “Los  Húsares Trágicos” (Pág.13), “eran las siete y media de la mañana cuando el Guía Soto detuvo su cabalgadura y alzó la diestra. Todos se detuvieron” ...a la vuelta de una arboleda estaba el camino que empalmaba con la calle principal de Linares”.

Este autor relata con detalles como O”Higgins elaboró el plan para esta acción, dando las instrucciones a su grupo y salió a explorar.

En la Villa había una patrulla realista de 22 fusileros, al mando del Teniente José María Rivera, acampados en la Plaza, con sus fusiles formando pabellones y próximos a partir. “Es el momento preciso para caer sobre ellos” les dijo.

 

“A la Chilena”

Textualmente este autor relata este hecho: “El piquete de Bernardo O”Higgins cayó como una avalancha sobre los desprevenidos fusileros realistas. Los caballos encabritados por los espolonazos, atropellaron los fusiles sembrándolos en todas direcciones, y los jinetes vociferantes y disparando al aire sus armas, envolvieron en un círculo a los aterrados enemigos. El Teniente Rivera fue el primero en alzar los brazos en señal de rendición, siendo imitado al instante por sus hombres.”

O”Higgins hizo maniatar a los prisioneros y ordenó arrear caballares y ganado existentes en el lugar y alrededores. Ocupó la Gobernación, se apoderó de los caudales y le ordenó a la autoridad que le transfiriera todas las milicias de Linares, para incorporarlas al Ejército patriota.

Cumplida dichas formalidades, se dirigió hacia el lugar surponiente de la Villa y bajo un frondoso árbol, conocido como el “Peumo de la Gloria”, celebró con sus hombres bajo su mando, el primer triunfo del naciente Ejército Chileno, con un Te Deum.

O”Higgins regresó a Talca, dándole cuenta al General Carrera del resultado de su exitosa misión, expresándole que todos los soldados y milicianos “se portaron magníficamente, dominar al destacamento acantonado en Linares, el que acaba de entrar conmigo a Talca. Retiré todas las milicias, caballos, vacunos  y víveres existentes entre Linares y el Maule. Eso es todo”.

 

Ascenso militar de O”Higgins

Según Inostroza, Carrera se asomó a una de las ventanas de la Comandancia, frente a la Plaza, constatando el piquete de prisioneros, los milicianos de Cauquenes, Quirihue y Linares, además de un incontable rebaño de animales. Calculó en unos 1.800 hombres, aumentando el potencial y pertrechos del Ejército.

Esa misma noche se informó a Santiago la victoria de Linares, lo que produjo en la capital una desbordante alegría; incorporando a O”Higgins al Ejército, con el Grado de Coronel, iniciando de esta forma este prócer  su carrera militar a favor de la Independencia de Chile, la cual se afianzó con la Batalla de Maipú el 5 de abril de 1918. El Acta de proclamación de la Independencia se firmó el 12 de febrero de 1818, cuyo documento original se encuentra en el Museo O”Higginiano en Talca.

 

Patria Vieja y su fin

Después de la “Toma de Linares” el 27 de abril de 1813, se produjo  “La Sorpresa de Yerbas Buenas”, la que no tuvo el éxito de la anterior para las fuerzas patriotas, cuya historia es conocida. Anualmente en esa localidad se realizan actos patrióticos de recordación y con mayor razón por su Bicentenario.

Incluso su Museo, se levantó en la misma casa en que el Brigadier Antonio Pareja eligió para instalar su Cuartel General y pernoctar. Este Jefe Español fracasó en su intento de reconquistar esta Colonia, regresó al sur y se fortaleció en Chillán, lugar donde falleció.

El Virrey Abascal volvió a la carga y envió entonces un fuerte contingente con militares y oficiales experimentados, para lograr la Reconquista de Chile, la que logró el General Mariano Osorio, el 1 y 2 de octubre de 1814, en el “Desastre de Rancagua”, concluyendo con el período conocido como la Patria Vieja y con los primeros intentos de Independencia.

  

Por Raúl Balboa Ibáñez